La ISO 9241-210 ya no habla solo de recomendaciones
ISO 9241-210 pasó de recomendaciones generales a principios operativos para diseñar sistemas centrados en las personas y en su contexto real.
El estándar internacional ISO 13407, titulado Human centred design for interactive systems, ha sido sustituido por la nueva ISO 9241-210, Ergonomics of human-system interaction. Este cambio no es solo una actualización formal, sino un ajuste relevante en la forma de entender y aplicar el diseño centrado en el ser humano.
La serie ISO 9241 vio la luz en la década de los años ochenta bajo el título Ergonomic requirements for office work with visual display terminals. Desde entonces, su evolución ha ido acompañando la transformación de los contextos de uso, los mercados y la propia disciplina del diseño, incorporando criterios relacionados con calidad, eficiencia, seguridad y adecuación al usuario en productos y servicios interactivos.
A mediados de 2009, el comité ISO/TC159/SC4 valoró la necesidad de integrar la ISO 13407 dentro de la familia ISO 9241, con el objetivo de unificar criterios y reforzar su aplicación práctica. El resultado fue la norma ISO 9241-210, que introduce una estructura coherente con el resto de estándares gestionados por dicho comité.
Uno de los cambios más significativos de esta nueva norma es el paso de un lenguaje basado en recomendaciones a un enfoque fundamentado en requisitos. El diseño centrado en el ser humano deja de ser una orientación deseable para convertirse en un marco verificable y exigible dentro de los procesos de diseño.
Este punto fue explicado con claridad por Tom Stewart, presidente del comité ISO/TC159/SC4, responsable de la revisión de la norma ISO 9241-210. En sus propias palabras:
This is why I am excited about the recent publication of ISO 9241-210, the revision of the human-centred design standard ISO 13407. The new standard remains largely unchanged, with one major exception. The four key human-centred design activities are no longer just recommendations, they are requirements.
Stewart subraya que, a partir de este cambio, las organizaciones pueden afirmar que siguen un proceso de diseño centrado en el ser humano conforme a la ISO 9241-210, siempre que aseguren el cumplimiento de una serie de actividades clave:
- Comprender y especificar el contexto de uso, incluyendo usuarios, tareas y entornos.
- Definir los requisitos de usuario con el nivel de detalle necesario para guiar el diseño.
- Desarrollar soluciones de diseño que den respuesta a dichos requisitos.
- Evaluar las soluciones desde una perspectiva centrada en el usuario y ajustar el diseño en función de los resultados.
Este cambio introduce una mayor responsabilidad en los equipos de diseño, ya que no basta con declarar una intención centrada en el usuario. Es necesario demostrarla mediante prácticas, evidencias y resultados.
Stewart también anticipaba que el concepto de experiencia de usuario adquiriría un peso específico dentro de la norma, apoyándose en conceptos previamente abordados como la usabilidad y la interacción. La experiencia de usuario pasa a entenderse como un marco integrador, no como un atributo aislado.
In the revised standard we define it as ‘all aspects of the user’s experience when interacting with the product, service, environment or facility’. It includes all aspects of usability and desirability of a product, system or service from the user’s perspective.
El resultado es una norma renovada que se suma a otros estándares relevantes como la ISO 9241-11, centrada en la especificación y medición de la usabilidad, o la ISO/IEC 9126-1, orientada a la calidad del producto software. En conjunto, la ISO 9241-210 consolida un marco de trabajo más riguroso para integrar el diseño centrado en el ser humano en procesos reales.
Para facilitar su aplicación, la ISO ofrece un checklist (PDF) que permite evaluar el seguimiento, la aplicación y la conformidad con el estándar ISO 9241-210.